¡Atrévete con el Back Slide! ¡A derrapar!

¡Atrévete con el Back Slide! ¡A derrapar!

BACK SLIDE     

Revista Sport Life (marzo 2017)

Por: Teba Ginestal

Fotos: César Lloreda

Agradecimientos: Rollerblade logoRoller, Luis Marsella «Sito» y Club Boadilla Patina

Es un derrape muy visual y elegante, de dificultad media-alta. Si eres de los que te atreves con todo, vas a disfrutar enormemente cuando consigas realizar este truco. Eso sí, debes tener en cuenta su dificultad técnica, la precisión del momento en el que debes dejar todo el peso en una sola pierna y la velocidad adecuada para conseguirlo.  

El desplazamiento es completamente lateral con respecto a la posición del cuerpo. 

Claves Importantes: 

Técnicas y Desarrollo: 

Es un derrape progresivo, cuyo éxito dependerá de la correcta ejecución en cada paso del proceso. 

Tienes 3 formas para llegar a posicionarte adecuadamente una vez alcanzada la velocidad deseada: 

– con un pequeño pivote de todo el cuerpo, con el que te posicionas de la manera deseada (lateral al desplazamiento). En este caso el control y dominio que se requiere es mayor. 

– desde el «acid slide» (=derrape con freno T frontal de la pierna delantera). Facilita la posición, pero resulta un poco inestable. 

– desde el «cross acid slide» (=el mismo que el acid, pero comenzamos cruzando el patín trasero en forma de T por delante y, una vez controlado el derrape, se levanta la pierna delantera para finalizar la ejecución). Es el más recomendable para conseguir estabilidad. 

Todo el peso del cuerpo debe quedar basculador sobre la pierna trasera. 

Y recuerda que los brazos nos ayudan a mantener el equilibrio y facilitar el desplazamiento: ¡utilízalos! Los puedes llevar levantados desde el inicio del posicionamiento. En el momento en que te agachas, liberas peso e inicias el derrape, es cuando los brazos suben (precisamente porque liberas peso). 

 

Errores habituales: 

  • Inclinar demasiado el cuerpo hacia el suelo, lo que ocasiona la pérdida de estabilidad y mayor riesgo de caídas. 
  • Poner el peso en la punta del patín, lo que provoca que las ruedas no derrapen de manera uniforme. 
  • Pierna levantada muy separada: el patín que derrapa gana tracción, adherencia con el suelo, y se pierde deslizamiento, con mayor riesgo de salir “volando” por efecto de la inercia.